Tras el devastador incendio que marcó la historia reciente de Catedral de Notre Dame de París, el emblemático templo ha culminado un intenso proceso de reconstrucción en apenas cinco años. Dos años antes de su reapertura oficial, el integrador Novelty, responsable del reequipamiento técnico del recinto, recibió el encargo de diseñar un nuevo sistema de sonido que respondiera a unas exigencias especialmente estrictas: cobertura total, máxima fiabilidad y una integración extremadamente discreta en un entorno arquitectónico de valor patrimonial incalculable.

Tras un exhaustivo estudio técnico, se concluyó que solo el sistema inalámbrico digital de banda ancha Spectera, basado en tecnología WMAS de Sennheiser, era capaz de cumplir íntegramente con todos los requisitos definidos para la nueva Notre Dame.

Amplia cobertura de RF y máxima fiabilidad operativa

David Créteur, jefe de proyecto en Novelty, fue el encargado de analizar las necesidades de radiofrecuencia del nuevo sistema. Las especificaciones contemplaban refuerzo sonoro para celebraciones móviles, en las que sacerdotes y el arzobispo se desplazan por el recinto sin interrupciones de señal, así como la cobertura de nuevos espacios, como las capillas laterales.

El reto era considerable: garantizar una cobertura RF continua a lo largo de más de cien metros —desde la entrada principal hasta la capilla del relicario de la Corona de Espinas— y casi cincuenta metros de ancho en el transepto, superando obstáculos como tabiques de madera y enormes pilares de piedra.

Un espacio vivo, abierto y en uso permanente

Más allá de los requisitos técnicos, el sistema debía ser sencillo, autónomo y prácticamente invisible. Notre Dame combina su función litúrgica con una intensa actividad turística, abierta al público 12 horas al día, siete días a la semana, los 365 días del año.

“Notre Dame es un lugar para compartir, abierto a todos, tanto a fieles como a visitantes”, explica Laurent Prades, director técnico de la catedral. “Los servicios se celebran incluso durante las visitas, lo que convierte a este espacio en algo verdaderamente único”. Cada día se ofician hasta cinco celebraciones, mientras un flujo constante de visitantes recorre el templo.

De lo analógico a una nueva generación inalámbrica

El sistema anterior de Notre Dame se basaba en tecnología analógica de Sennheiser, con un receptor de dos canales de la serie 3000 y antenas direccionales activas. Aunque había demostrado una fiabilidad ejemplar durante décadas, las nuevas dimensiones de cobertura hacían inviable su continuidad.

“El salto a sistemas digitales tradicionales nos habría obligado a instalar al menos ocho antenas, con largas tiradas de cable coaxial, soluciones de extensión por fibra y una compleja gestión de zonas”, explica Créteur. “Además, el sistema debía funcionar de forma autónoma, sin la intervención constante de un técnico”.

Spectera, la respuesta definitiva

La solución llegó al conocer Spectera, el nuevo sistema WMAS de Sennheiser. “A medida que avanzaba la presentación, Spectera resolvía uno a uno todos nuestros problemas”, recuerda Créteur.

A diferencia de los sistemas inalámbricos RF tradicionales, Spectera no requiere diversidad, lo que permitió reducir de ocho a cuatro el número de antenas necesarias, disminuyendo drásticamente el cableado. Además, la zonificación se gestiona de forma automática, sin intervención técnica, y las antenas se conectan mediante Ethernet, un estándar más sencillo y económico que el cable coaxial.

En un entorno patrimonial como Notre Dame, se optó finalmente por cablear todo el sistema mediante fibra óptica. “Sennheiser confirmó la compatibilidad total mediante convertidores de medios certificados”, señala Créteur. “Eso consolidó definitivamente nuestra elección”.

Integración respetuosa con un monumento histórico

Alain Richon, director del proyecto de sonido de la diócesis, destaca la coherencia del sistema con la filosofía del edificio: “Cada trazado de cable se validó con los arquitectos. Pensando en el futuro, la fibra era la opción lógica. Spectera, al estar basado en tecnologías de telecomunicaciones y redes, encaja perfectamente en esta visión”.

Pruebas en condiciones reales

A principios de 2024, con la catedral aún en obras, se llevó a cabo una prueba a gran escala. Junto a Hadrien Soulimant y Charly Fourcade, ingenieros de aplicaciones de Sennheiser, se instaló un sistema completo en medio del andamiaje, evaluando tanto la estabilidad RF como la calidad de audio y la integración visual.

Los resultados fueron concluyentes, lo que permitió avanzar dentro de un calendario de renovación especialmente ajustado. En otoño de 2024, Sennheiser suministró una configuración temporal de preproducción con una estación base Spectera y tres transmisores bidireccionales SEK. Mientras se esperaba la disponibilidad del transmisor de mano Spectera, se complementó el sistema con una solución Digital 6000 de dos canales.

Los micrófonos en el corazón de la liturgia

Hoy, la vida litúrgica ha regresado plenamente a Notre Dame. Según las preferencias, los sacerdotes utilizan micrófonos de mano o transmisores de bolsillo con micrófonos de solapa MKE 40, valorados por su discreción y calidad sonora.

Desde la sala de control audiovisual, el canal de televisión KTO realiza retransmisiones diarias. Para una captación discreta en el altar, se ha instalado el micrófono de superficie MEB 114, elegido por su estética y directividad extremadamente consistente. Los sistemas inalámbricos también se emplean en los conciertos del coro Maîtrise Notre-Dame de Paris y en producciones de colaboradores habituales como Radio France.

Un sistema compacto, potente y escalable

El rack técnico de Notre Dame es sorprendentemente compacto. La estación base Spectera ocupa solo una unidad de rack y admite hasta 32 micrófonos y 16 IEM estéreo, con un consumo energético muy reducido. El sistema se integra directamente con una consola DiGiCo a través de Dante y una matriz 4ERA4, facilitando la distribución del audio.

Inicialmente previstas para instalarse a diez metros de altura, las cuatro antenas se colocaron finalmente a menor altura, logrando una cobertura extremadamente estable en todo el recinto.

Preparada para el futuro

Nada más completar la instalación, Créteur ya contempla nuevas posibilidades: añadir antenas exteriores para celebraciones frente a la catedral, ampliar el número de transmisores para eventos especiales o facilitar el trabajo de medios externos.

“Spectera nos da libertad”, concluye. “Incluso funciones no previstas inicialmente, como la bidireccionalidad y el uso de PFL desde petacas SEK para los ingenieros de sonido, han demostrado ser herramientas extremadamente útiles. Y lo mejor es que ya estaban incluidas en el sistema”.

Con Spectera, Sennheiser no solo ha contribuido a la reconstrucción de Notre Dame de París, sino que ha sentado las bases tecnológicas de su futuro sonoro, respetando su historia y potenciando su papel como espacio vivo, abierto y compartido.

JB-Delerue