Durante la gira mundial de Maroon 5 en 2025 ocurrió algo poco habitual en una producción de estadio: el sistema de monitorización inalámbrica dejó de ser un foco de preocupación técnica. Para Dave Rupsch, ingeniero de monitores de la banda desde hace años, ese momento marcó el final de una búsqueda que se había prolongado durante más de una década: conseguir una transmisión IEM digital realmente limpia, estable y operativa en entornos de RF extrema.

Tras años trabajando con sistemas inalámbricos analógicos, la congestión creciente del espectro UHF empezó a convertirse en un problema estructural, especialmente en grandes ciudades. En el concierto inaugural de la gira, celebrado en Phoenix —una de las zonas con mayor saturación radioeléctrica—, el equipo técnico se enfrentó a interferencias, ruido de fondo y limitaciones de movilidad que añadían presión a un trabajo ya de por sí psicológicamente exigente.

Ante este escenario, Rupsch decidió dar el salto definitivo y evaluar el sistema Spectera de Sennheiser, el primer ecosistema inalámbrico digital bidireccional de banda ancha, con el objetivo de eliminar de raíz las limitaciones inherentes a la radiofrecuencia tradicional. La prueba inicial se convirtió rápidamente en un despliegue completo. Lo que comenzó como una evaluación técnica puntual pasó a integrarse en toda la producción de la gira mundial 2025, convirtiéndose en la primera gira del grupo basada íntegramente en un sistema inalámbrico digital de banda ancha para monitorización IEM.

La transición fue más rápida de lo previsto. Rupsch había planteado una adopción progresiva, equipando inicialmente únicamente a su equipo técnico y al director musical. Sin embargo, en menos de cinco minutos, el director musical regresó a la cabina confirmando la mejora sonora antes de mostrar el sistema al resto de la banda, que solicitó su implementación inmediata. El periodo de prueba concluyó prácticamente antes de comenzar el concierto.

Desde ese momento, Spectera se utilizó en todos los conciertos de la gira. La ausencia de artefactos típicos de la RF analógica —ruido de fondo, silbidos, chasquidos o clics— permitió a los intérpretes centrarse exclusivamente en los detalles más finos de la mezcla. El ingeniero de estudio de la banda destacó de forma inmediata la amplitud de la imagen estéreo, mientras que varios músicos coincidieron en que se trataba de la monitorización más nítida que habían experimentado hasta la fecha. El propio Adam Levine utilizó transmisores de bolsillo Spectera e IEM durante toda la gira, manteniendo una experiencia consistente en cualquier punto del recinto.

Más allá del salto en fidelidad sonora, la arquitectura del sistema introdujo cambios relevantes en el flujo de trabajo técnico. La sustitución del cableado BNC tradicional por cableado Cat 5 estándar simplificó la instalación de antenas, mejorando la flexibilidad, el peso y la gestión de cableado. Según Rupsch, este enfoque permite integrar las líneas de antena en los cableados entre escenarios sin las pérdidas ni interferencias asociadas a recorridos largos en sistemas analógicos.

Las antenas, además, presentan un formato más compacto y ligero que los modelos helicoidales convencionales, lo que facilita su instalación mediante garras en estructuras escénicas y andamios en cualquier punto del recinto. Para la gira de estadios, Rupsch configuró una red de cuatro antenas distribuidas estratégicamente a ambos lados del escenario, en la pasarela y en zonas traseras.

Esta red de alta densidad permitió que el sistema se adaptara eficazmente a esquinas, paredes y zonas de transición entre escenario, público y backstage. La cobertura se mantuvo estable incluso cuando el artista se desplazaba entre la explanada, el escenario y los camerinos. Según Rupsch, un mínimo de tres antenas resulta esencial en entornos de estadio para garantizar una conexión estable desde el momento en que el artista se equipa tras bastidores.

El despliegue se realizó en colaboración con Clair Global, responsable del soporte técnico y la integración del sistema durante la gira. Esta colaboración permitió validar el rendimiento de Spectera en condiciones reales de producción a gran escala, consolidando su uso como solución operativa y no únicamente como prueba tecnológica.

Con la vista puesta en futuras producciones, Spectera ha pasado de ser una novedad a convertirse en una herramienta imprescindible para Rupsch. De cara a la próxima gira de estadios de My Chemical Romance, prevista para 2026, el ingeniero planea utilizar dos estaciones base para gestionar entornos aún más complejos y aprovechar las funciones duales de transmisión y recepción del sistema, especialmente en aplicaciones con micrófonos de diadema.

“Como ingenieros de monitores y coordinadores de RF, llevábamos años esperando que estos avances se materializaran”, concluye Rupsch. “Por fin contamos con una monitorización IEM digital limpia, fiable y con la calidad que exige el escenario moderno”. Con esta implementación, la gira de Maroon 5 no solo cierra el círculo tecnológico pendiente en el audio en directo, sino que establece un nuevo estándar operativo para la monitorización inalámbrica en grandes giras internacionales.