Sennheiser MKH 8000 captura el sonido real de la sabana en el documental Rhino

Tom Martienssen, fundador de Dustoff Films, confía en los micrófonos de condensador RF MKH 8000 para capturar con precisión el paisaje sonoro de la sabana africana

En la cinematografía de vida silvestre, el sonido es un elemento narrativo tan decisivo como la imagen. Esa premisa define Rhino, el último documental dirigido por Tom Martienssen, fundador de Dustoff Films, que sigue a un grupo de guardabosques de élite en Kenia dedicados a proteger al rinoceronte negro, una especie en peligro crítico de extinción.

La producción está atrayendo la atención tanto por su mensaje de conservación como por su destacada calidad sonora, lograda gracias al uso de los micrófonos de condensador RF de la serie Sennheiser MKH 8000, pieza central en la captura del entorno acústico real de la sabana.

Sonido auténtico como eje narrativo

Desde los rugidos de los rinocerontes hasta los matices más sutiles del viento o la pradera, el paisaje sonoro de Rhino se convierte en un recurso clave para la inmersión del espectador. Martienssen y su equipo optaron por una filosofía estricta: registrar únicamente sonido real, sin recreaciones ni añadidos artificiales.

“Queríamos que el sonido fuera real. No queríamos recrear los cantos de la fauna ni añadir nada que no existiera en el momento”, explica Martienssen. “Era importante que los sonidos grabados en el lugar fueran exactamente los que se oirían si estuvieras allí con nosotros”.

Este compromiso llevó a Dustoff Films a utilizar la serie MKH 8000, diseñada para ofrecer máxima claridad y fiabilidad incluso en condiciones extremas.

MKH 8060: direccionalidad y robustez en exteriores

Durante el rodaje, el Sennheiser MKH 8060 fue el micrófono principal para capturar sonido aislado y preciso de fuentes específicas, como vocalizaciones de animales o conversaciones de los guardabosques. Su alta direccionalidad, sensibilidad y formato compacto lo convirtieron en una herramienta especialmente eficaz en campo abierto y situaciones de difícil control acústico.

El equipo trabajó en entornos polvorientos, ventosos y potencialmente peligrosos, donde la resistencia climática del sistema resultó determinante.

Configuración estéreo doble MS para paisajes envolventes

Además del MKH 8060, Martienssen incorporó un sistema estéreo doble MS proporcionado por Sennheiser a través de Tim Constable, compuesto por dos MKH 8040 y un MKH 8030, destinado a capturar sonido ambiental natural con profundidad espacial.

“Usamos esta configuración para registrar el sonido real de cada localización y crear un paisaje sonoro envolvente”, señala Martienssen.

Constable destaca la coherencia sonora de toda la gama:

“Los micrófonos de la serie 8000 suenan muy similares entre sí, por lo que pueden combinarse fácilmente. El perfil se mantiene constante y no requiere grandes ajustes en posproducción”.

Producción mínima, máxima eficiencia técnica

Rhino fue filmado prácticamente por un equipo de dos personas: Martienssen en cámara y James May a cargo del audio, con apoyo puntual de estudiantes de cine kenianos durante eventos clave como la translocación de rinocerontes.

Para simplificar la operativa, el equipo adoptó una configuración invertida a la habitual: dos MKH 8060 simultáneos, uno en cámara y otro en pértiga, permitiendo capturar sonido de alta calidad con menos recursos y mínima interferencia con los guardabosques.

Grabación en 32 bits flotantes y monitorado con HD 25

En situaciones de movimiento constante y riesgo real, el equipo grabó en 32 bits flotantes, garantizando un rango dinámico amplio y evitando problemas de sobremodulación incluso en condiciones impredecibles.

El monitorado se realizó con auriculares Sennheiser HD 25, fundamentales para mantener claridad sin perder percepción del entorno, un aspecto crítico cuando se trabaja cerca de animales salvajes.

También se utilizaron grabadoras Sound Devices MixPre-3 II y MixPre-6 II, que aportaron los canales necesarios para la captura estéreo MS.

Resistencia extrema en polvo, barro y temperaturas extremas

El rodaje tuvo lugar durante una de las peores sequías registradas en Kenia, con niveles extremos de polvo, seguido posteriormente por lluvias torrenciales y barro. Para la protección del sistema se emplearon soluciones Rycote Softie y Super-Blimp.

Martienssen subraya la fiabilidad del diseño RF:

“He llevado estos micrófonos a Resolute Bay en Canadá y al Monte Everest a -35 °C, y nunca me han fallado. Al ser condensadores de radiofrecuencia, están diseñados para condiciones extremas”.

Mezcla final en Dolby Atmos con 70 altavoces

Uno de los elementos diferenciales de Rhino es su mezcla final en Dolby Atmos, realizada con un sistema de 70 altavoces para crear una experiencia inmersiva poco habitual en el género documental.

“Con Dolby Atmos, el público ya no solo ve la película, la experimenta. Puedes oír a los rinocerontes moviéndose detrás de ti o sentir el viento entre los árboles”, afirma Martienssen.

La mezcla fue desarrollada por Nas en Molinare, a quien Martienssen define como “el mejor profesional de sonido con el que he trabajado”.

Sonido como herramienta para conectar con la historia

Martienssen considera que el audio es esencial para que el público conecte emocionalmente con los personajes y el entorno, especialmente en historias ambientales reales.

“Cualquier cosa que ayude a la audiencia a sentirse más involucrada en la historia es invaluable”.

Tim Constable concluye:

“Fue inspirador ver cómo nuestros micrófonos ayudaron a dar vida a una historia tan impactante. Estamos orgullosos de haber contribuido a esta narración crucial de conservación”.

Proyección internacional

El documental Rhino se proyecta actualmente en todo el Reino Unido, con planes de distribución global. Con una narrativa centrada en la conservación, un enfoque técnico riguroso en captura sonora y una producción inmersiva de alto nivel, la película se posiciona como un ejemplo destacado de cómo el sonido puede elevar el lenguaje documental contemporáneo.