El nuevo recinto de 2.700 m² en São Paulo reúne 29 proyectores, una fachada LED transparente de 84 m², una sala infinita de espejos y una escultura LED 3D con 8.352 puntos
ON Creative Visual Tech Provider ha completado el diseño y la integración audiovisual de Nubank Arte Lab, el mayor espacio permanente de arte inmersivo de Brasil. El nuevo recinto, con una superficie de 2.700 m², se encuentra en el Conjunto Nacional, un emblemático complejo modernista de usos mixtos situado en la Avenida Paulista de São Paulo.
En el núcleo de Nubank Arte Lab se encuentra una amplia plataforma audiovisual diseñada e integrada por ON. Esta reúne 29 proyectores WUXGA 1DLP distribuidos entre dos salas de proyección inmersiva, una fachada LED transparente de 84 m², una escultura LED 3D con 8.352 puntos y una sala infinita de espejos, además de sistemas de señalización digital y soluciones AV para espacios corporativos. Creada para generar un impacto visual inmediato, la plataforma puede reconfigurarse para albergar exposiciones, arte digital, actuaciones y eventos corporativos.
Inaugurado el 15 de agosto de 2026, Nubank Arte Lab fue concebido por Aventura, el mayor operador de espacios culturales de Brasil, y Deeplab Project, un estudio brasileño de creación de experiencias. El proyecto se desarrolló en colaboración con Nubank, uno de los principales bancos digitales de Latinoamérica. El diseño arquitectónico estuvo a cargo del estudio Jacobsen Arquitetura.
Como socio tecnológico audiovisual oficial del recinto, ON fue responsable del diseño técnico AV y de la distribución de señales, la especificación y el suministro de equipos, la instalación, la programación, la calibración y la puesta en marcha. La compañía también se encarga de la operación diaria de los sistemas.
“Nubank Arte Lab es el mayor espacio de Brasil diseñado íntegramente para albergar proyectos inmersivos, interactivos y expositivos”, señalan Aventura y Deeplab Project en una declaración conjunta. “Nuestro objetivo es ofrecer experiencias únicas e inolvidables tanto a nuestros colaboradores en el ámbito curatorial y de desarrollo de proyectos como a nuestros visitantes. En ON encontramos al socio ideal para hacer realidad nuestras ideas. Aquí, la tecnología reúne sonido y proyección en un lenguaje común e invita al público a experimentar una nueva dimensión del entretenimiento y las industrias creativas”.
El cliente buscaba un claro “efecto wow”, pero la calidad de imagen y la flexibilidad eran igual de importantes. Las salas de proyección debían alcanzar al menos 150 lux y ofrecer un contraste elevado y una reproducción cromática uniforme. Los elementos LED también tenían que integrarse en la propia arquitectura, mientras que la plataforma completa debía adaptarse a distintos contenidos y usos.
Los principales entornos inmersivos son dos salas de 23 × 9 m, con un techo de cuatro metros de altura y una superficie de 207 m² cada una. La proyección cubre tres paredes y el suelo, hasta una altura de 3,85 m. Las superficies de espejo completan el campo visual: la Sala 1 cuenta con una pared espejada de 23 × 4 m y dos columnas estructurales, mientras que la Sala 2 incorpora un espejo de 9 × 4 m.
ON instaló 29 proyectores Barco WUXGA con tecnología DLP de un solo chip y fuente de luz láser-fósforo en las dos salas inmersivas. Dieciocho unidades G50-W6 generan las imágenes de las paredes, mientras que 11 unidades G62-W9, de mayor potencia, proyectan sobre los suelos. La Sala 1 utiliza 14 proyectores, ocho para las paredes y seis para el suelo; la Sala 2 emplea 15, diez para las paredes y cinco para el suelo. Otros dos proyectores se mantienen como equipos de reserva operativa.
El sistema alcanza 218 lux en las paredes y 174 lux en los suelos, superando el objetivo de 150 lux. ON eligió la tecnología DLP por su nivel de negro, contraste y luminosidad, lo que permite que los contenidos oscuros conserven la profundidad en grandes imágenes compuestas mediante blending. El acabado gris de las paredes, también especificado por ON, evita la pérdida de detalle en las altas luces y mantiene el contraste.
Once servidores de producción y reproducción desarrollados a medida por ON ejecutan Dataton Watchout y gestionan la reproducción, el warping y el edge blending. Las salas pueden recalibrarse y remapearse a medida que cambian las exposiciones, lo que les permite funcionar como lienzos digitales neutros en lugar de como sistemas ligados a una única producción.
La exposición inaugural, O Brasil de Tarsila, explora la obra de Tarsila do Amaral, una figura central del modernismo brasileño cuyas pinturas contribuyeron a definir la identidad visual moderna del país. A lo largo de más de diez espacios, alrededor de 40 obras se reinterpretan mediante proyección, interacción, una banda sonora original y efectos sensoriales. El contenido digital aporta profundidad y movimiento a elementos de sus cuadros, prolonga las imágenes por paredes y suelos e incorpora los reflejos como parte de la narrativa.

LED y espejos amplían la experiencia
Frente a la zona de circulación pública del Conjunto Nacional, una fachada LED transparente de 84 m² constituye el primer contacto digital del visitante con el recinto. La pantalla, en forma de L y con cuatro metros de altura, recorre 17 m del frente y se prolonga otros cuatro metros al doblar la esquina. Emplea tecnología de One Display y Kinglight, con un paso de píxel variable de entre 3,9 y 7,8 mm, un brillo superior a 4.000 nits y un 75 % de transparencia.
La pantalla cuenta con una resolución estimada de 5.376 × 512 píxeles –aproximadamente 2,75 millones de píxeles– y utiliza 168 tarjetas receptoras NovaStar A5s Plus. Su ligera estructura de aluminio negro mantiene la visibilidad a través de la pantalla. Concebida por el artista Muti Randolph en diálogo con Jacobsen Arquitetura, la fachada integra imágenes en movimiento en la arquitectura de la entrada sin bloquear las líneas de visión.
En otra zona del recinto se encuentra el Voxel –un nombre que alude al equivalente tridimensional de un píxel–, una escultura LED volumétrica concebida como alternativa a una lámpara de araña convencional o a un elemento de iluminación arquitectónica. Diseñada como soporte para contenidos generativos, mide aproximadamente dos metros de alto, cuatro metros de ancho y 5,7 m de largo, y contiene 8.352 puntos LED direccionables individualmente. El software desarrollado a medida por el artista Muti Randolph permite que las imágenes y el movimiento ocupen un volumen físico, en lugar de una superficie plana.
Nubank Arte Lab cuenta además con una sala infinita, un entorno inmersivo revestido de espejos que crea la ilusión de un espacio digital sin fin. La sala se articula en torno a una pantalla LED de 10 × 3,5 m instalada por ON. Los espejos del suelo, el techo y las demás paredes multiplican las imágenes y hacen que la pantalla de 35 m² parezca prolongarse más allá de los límites físicos de la sala.
Cinco pantallas profesionales 4K de 65 pulgadas, suspendidas sobre la zona de venta de entradas, ofrecen información mediante la plataforma de señalización digital Foyosi. En la sala corporativa, una pantalla LED de 11 × 4 m y 2,9 mm de paso de píxel permite celebrar sesiones plenarias y utilizar el espacio como auditorio. En un espacio independiente se encuentra ON Meet, una sala de reuniones inmersiva equipada con dos paredes de proyección y software específico para mostrar imágenes a gran escala.
Un total de 28 especialistas de ON participaron en las fases de diseño, adquisición de equipos, importación, instalación, programación y operación. Las dos salas inmersivas quedaron terminadas 77 días después de la firma del contrato, mientras que la fachada LED transparente, el Voxel, las pantallas del vestíbulo y la sala infinita se entregaron en un plazo máximo de 114 días, lo que permitió inaugurar el recinto según lo previsto.
“Entregar un proyecto de semejante complejidad técnica y artística en un plazo tan ajustado, sin renunciar a la calidad ni al impacto visual, es un gran motivo de orgullo para nosotros”, afirma Hugo Rodrigues, CEO de ON Creative Visual Tech Provider. “ON participó desde la concepción inicial, antes incluso de la firma del contrato definitivo, y continúa al frente de la operación técnica diaria del recinto. Como socio tecnológico, ayudamos a definir muchas de las decisiones técnicas que hoy caracterizan la experiencia de Nubank Arte Lab”.
Una plataforma al servicio de una programación cultural en evolución
La participación de ON continuó después de la puesta en marcha. Un técnico permanece en el recinto hasta 12 horas al día para gestionar el encendido, la supervisión y el apagado de los sistemas. La compañía también ofrece mantenimiento preventivo mensual, mantenimiento correctivo y equipos de reserva, disponibles tanto in situ como en su sede de São Paulo.
Esta presencia permanente permite acompañar la evolución de la programación. Cinco semanas después de la inauguración, Nubank Arte Lab incorporó Jornada Muti Randolph + MAOTIK, una segunda experiencia creada específicamente para el espacio, mientras O Brasil de Tarsila continuaba abierta al público. Su incorporación confirmó la flexibilidad prevista en el diseño técnico.
“Contribuimos a convertir la visión creativa y arquitectónica original en una plataforma técnica fiable y flexible”, concluye Rodrigues. “Nuestro trabajo no terminó cuando se abrieron las puertas: al operar y dar soporte a los sistemas a diario, ON ayuda a Nubank Arte Lab a adaptarse a nuevos contenidos y a seguir evolucionando con cada exposición, experiencia y evento”.