El ingeniero de monitores Lalo Sandoval ha incorporado la tecnología de mezcla inmersiva de KLANG en las producciones de Alejandro Fernández, optimizando la monitorización in-ear en uno de los directos de mayor exigencia del panorama latinoamericano. Tras décadas trabajando en giras internacionales y grandes recintos, Sandoval destaca que el sistema le ha permitido ganar claridad, reducir niveles de escucha y mejorar la distribución espacial de una producción con gran número de canales y múltiples fuentes inalámbricas.
La trayectoria de Sandoval comenzó en una empresa de alquiler audiovisual con solo 17 años. Posteriormente se consolidó como ingeniero de monitores de Maná durante 14 años, antes de asumir el trabajo que mantiene desde hace más de 26 años junto a Alejandro Fernández. Su interés constante por la evolución tecnológica le llevó a descubrir KLANG mientras investigaba nuevas soluciones de audio en Los Ángeles. Tras contactar con su distribuidor en México, inició una integración progresiva del sistema en sus flujos de trabajo.
Alejandro Fernández mueve producciones de gran formato en estadios y arenas de todo el mundo, con un repertorio que combina ranchera, pop y grandes arreglos en directo. Para Sandoval, este tipo de espectáculo exige herramientas capaces de gestionar una enorme cantidad de señales sin comprometer la inteligibilidad ni la comodidad del artista. En ese contexto, la plataforma KLANG:vokal se ha convertido en una pieza clave.
El ingeniero trabaja habitualmente con listas de entrada cercanas a los 80 canales, en montajes diseñados en formato 360 grados o con escenarios centrales. La instrumentación incluye guitarras, trompetas, tuba, acordeón, teclados, batería, percusión y coros, lo que supone una elevada densidad sonora dentro de la mezcla de monitores. Gracias al procesamiento inmersivo, Sandoval puede repartir cada fuente dentro del campo espacial, liberando espacio en la mezcla estéreo tradicional y reduciendo la fatiga auditiva.
Uno de los desafíos técnicos más relevantes en estos shows es la gran cantidad de instrumentos microfoneados de cerca mediante sistemas inalámbricos y cápsulas DPA 4099. Este tipo de captación ofrece detalle y aislamiento, pero puede resultar poco natural en escucha intraaural. La espacialización de KLANG devuelve profundidad y perspectiva, permitiendo recrear una percepción más orgánica para el intérprete y facilitando una referencia musical más realista sobre el escenario.
Actualmente, Sandoval opera con alrededor de 20 canales de micrófonos inalámbricos sin que ello represente una carga adicional en la mezcla. Además, para la gira de 2026 prevé ampliar todavía más la integración de músicos dentro del ecosistema KLANG, consolidando una estructura de monitorización más avanzada y escalable.
Su metodología de trabajo comienza situando primero los instrumentos con mayor dinámica o protagonismo escénico, como guitarras, trompetas o acordeón. Después incorpora elementos de percusión, toms, bongos y efectos. Cada configuración queda almacenada en snapshots para su recuperación instantánea durante el espectáculo. Esta filosofía le permite adaptarse con rapidez a cambios de estilo dentro del repertorio, pasando de baladas a temas pop o segmentos mariachi sin perder coherencia sonora.
Otra ventaja destacada por Sandoval es la posibilidad de trabajar con niveles más bajos de presión sonora dentro de los IEM. Al asignar una posición específica a cada instrumento, la mezcla resulta más limpia y comprensible, reduciendo la necesidad de volumen excesivo. Además, el sistema permite mover fuentes en tiempo real durante el show, ajustando protagonismo y enfoque según cada canción o solo instrumental.
Tras utilizar KLANG:vokal en 2025, el ingeniero ha dado un paso más en 2026 migrando a DMI-KLANG integrado en su consola DiGiCo Quantum 326. Esta evolución le permite centralizar el flujo de trabajo dentro de la propia mesa, aprovechando la compatibilidad entre procesadores KLANG y manteniendo una transición fluida entre distintas configuraciones según tamaño de gira, espacio disponible en rack o número de músicos.
Con esta implementación, la gira de Alejandro Fernández refuerza una tendencia cada vez más visible en el directo profesional: la adopción de mezclas inmersivas para mejorar rendimiento artístico, precisión técnica y protección auditiva. Para ingenieros acostumbrados a producciones complejas, soluciones como KLANG ya no representan una novedad experimental, sino una herramienta real de trabajo en entornos de máxima exigencia.
