a ciudad de San Cristóbal de La Laguna acogió una nueva edición de La Noche en Blanco, un evento cultural de gran formato que volvió a transformar el casco histórico en un espacio vivo donde la música, el arte y la cultura convivieron hasta bien entrada la madrugada. Una cita multitudinaria que puso de manifiesto, una vez más, el papel clave de la tecnología aplicada con criterio en la activación del espacio urbano y en la experiencia del público.

Para esta edición, Sound Black, empresa especializada en sonido, iluminación y vídeo con una trayectoria iniciada en 1995, fue la responsable del despliegue técnico en distintos puntos de la ciudad. La complejidad del evento, desarrollado en exteriores y con múltiples escenarios simultáneos, exigía soluciones fiables, versátiles y capaces de ofrecer un rendimiento constante durante toda la jornada.

Con este objetivo, Sound Black apostó por una combinación de soluciones profesionales de Prolights y MA Lighting, configurando un set técnico orientado a garantizar estabilidad operativa, flexibilidad creativa y precisión en el control de la iluminación. La elección de estas tecnologías permitió adaptarse a los diferentes entornos arquitectónicos del centro histórico y a la diversidad de propuestas artísticas programadas.

Gracias a este despliegue tecnológico, La Laguna —ciudad declarada Patrimonio Mundial— se llenó de luz, color y dinamismo a lo largo de una jornada marcada por conciertos, actividades culturales, talleres, mercados y una elevada afluencia de público que recorrió cada rincón del casco urbano. La integración de los sistemas de iluminación contribuyó a reforzar la identidad visual del evento, respetando el entorno patrimonial y potenciando al mismo tiempo la atmósfera festiva de la cita.

La participación de Sound Black en esta edición de La Noche en Blanco volvió a evidenciar la importancia de contar con un planteamiento técnico sólido y con equipos de alto nivel para afrontar producciones culturales de gran escala, donde la fiabilidad y la calidad técnica son determinantes para el éxito global del evento.