Para mantener el ritmo de un show donde los artistas alcanzan velocidades de hasta 72 km/h, la producción de Feld Entertainment ha sustituido los cañones de seguimiento manuales por el sistema de seguimiento automatizado BlackTrax de CAST.
Según Whitehouse, la elección fue clara por varios motivos:
- Capacidad masiva: El sistema es capaz de monitorizar a 85 artistas simultáneamente, algo inviable con métodos tradicionales.
- Precisión quirúrgica: A pesar de la velocidad de los patinadores, la luz se mantiene fija en el objetivo sin margen de error.
- Sincronización: Permite que los momentos clave (como el vuelo de Buzz Lightyear o los poderes de Elsa) tengan un impacto visual perfecto.

Configuración técnica y ejecución
El despliegue tecnológico en la arena es ambicioso y se basa en dos componentes principales:
- Sensores BT: Distribuidos estratégicamente por todo el recinto para garantizar una cobertura total sin puntos ciegos.
- Balizas ocultas: Cada protagonista porta un pequeño emisor integrado en su vestuario que comunica su posición exacta al sistema.
«Antes estábamos limitados a 8 o 10 puntos de seguimiento manuales. Hoy, gracias a BlackTrax, podemos iluminar dinámicamente a tantos personajes como queramos en tiempo real», explica el diseñador.
Un estándar para el futuro del espectáculo
La fiabilidad de esta tecnología ha hecho que Whitehouse la convierta en una herramienta imprescindible en su flujo de trabajo, aplicándola no solo en Disney, sino también en giras de grandes estrellas como Carrie Underwood. Para el equipo técnico, el seguimiento automatizado no es solo una mejora logística, sino una evolución artística que permite que el show sea más vivo y dinámico.


