KLANG entra en el mundo de los eSports

La empresa neerlandesa incorpora un sistema KLANG:vokal+ para optimizar sus mezclas inmersivas de monitorización in-ear en producciones musicales y aplica la misma tecnología en competiciones gaming para mejorar el aislamiento acústico, la inteligibilidad y la comodidad de los jugadores.

La compañía holandesa SEND Sound, fundada hace dos años por Sander Holmer y David Huybens, ha incorporado un sistema KLANG:vokal+ a su flujo de trabajo con el objetivo de agilizar sus mezclas de monitorización in-ear y ampliar sus posibilidades en producciones de distinta naturaleza. Aunque su adopción surgió inicialmente en el ámbito musical, la solución ha demostrado también su utilidad en un entorno poco habitual: los torneos de eSports.

El punto de partida fue la necesidad de resolver situaciones cada vez más exigentes en monitorización musical. Huybens, centrado principalmente en la parte musical del negocio, encontró en KLANG una forma de generar más espacio en la mezcla, especialmente en producciones con una gran carga vocal o configuraciones complejas, como bandas con dos baterías. Gracias a la mezcla inmersiva, pudo situar las voces de forma más definida y colocar los elementos de percusión con una distribución más natural, mejorando la percepción general para los músicos.

Esta experiencia permitió a Holmer, más enfocado en la vertiente técnica, identificar una aplicación especialmente eficaz durante un torneo celebrado en Gamescom, en Colonia. En este evento, considerado el mayor encuentro mundial dedicado a los videojuegos y la informática de entretenimiento, con más de 1.500 expositores y 357.000 visitantes en su edición de 2025, SEND Sound fue la encargada de suministrar el audio para los equipos de SK Gaming, una de las organizaciones de eSports más destacadas de Alemania.

En este tipo de competiciones, el control del audio es un aspecto crítico. Los jugadores no deben escuchar comentarios, sistemas de megafonía ni reacciones del público que puedan proporcionarles ventaja durante la partida. Hasta ahora, esta necesidad se resolvía a menudo mediante el uso simultáneo de varios auriculares: uno para la comunicación del equipo y otro para reproducir ruido que enmascarase el sonido ambiente. Este método, además de poco cómodo, planteaba problemas de peso, ergonomía y niveles de escucha.

La solución desarrollada por SEND Sound con KLANG permitió replantear este enfoque. Mediante una mezcla inmersiva, Holmer pudo situar el ruido blanco y el ruido rosa alrededor de la cabeza de cada jugador, mientras mantenía el audio importante —como la comunicación entre compañeros o el sonido del juego— en una posición más centrada y claramente diferenciada. Según explica el propio Holmer, esta separación espacial ayudó a reducir la necesidad de elevar el volumen general, al tiempo que mejoró la capacidad de los competidores para distinguir cada fuente sonora y minimizó la influencia del sonido exterior de la sala.

Para ello, cada jugador dispuso de un KLANG:kontroller, desde el que podía ajustar el nivel de su propia voz y la de sus compañeros. Los micrófonos se conectaron directamente a una Midas HD96, y desde ahí el audio se envió de vuelta a KLANG a través de la red Dante, una configuración que además facilitó la distribución hacia la señal de broadcast y las retransmisiones en Twitch. El resultado fue un sistema más ágil, con mayor control sonoro y con una mejora evidente en confort al requerir únicamente un solo par de auriculares por jugador.

Más allá del entorno gaming, SEND Sound destaca que su sistema KLANG se ha convertido en una herramienta útil en distintas áreas de trabajo, tanto por la mejora del flujo operativo como por la claridad que aporta a las mezclas. Huybens subraya que, aunque algunos músicos pueden mostrarse reticentes al principio, la respuesta tras probar una mezcla inmersiva suele ser muy positiva. En una de sus últimas aplicaciones, trabajando con dos bateristas y una microfonía compuesta exclusivamente por modelos de DPA, consiguió una reproducción especialmente natural del kit, hasta el punto de que los músicos llegaron a percibir la escucha como si estuvieran directamente detrás de sus baterías.

Con esta implementación, SEND Sound demuestra cómo una tecnología pensada para monitorización inmersiva puede adaptarse con eficacia tanto a producciones musicales como a entornos altamente exigentes como los eSports, donde precisión, aislamiento y comodidad resultan determinantes.